10 mandamientos para cuidar tus derechos

Majo Carricaburu leyendo el Código Civil y Comercial de la Nación

Hace tiempo que deseaba compartir estos «mandamientos legales» o consejos para cuidar tus derechos.

También podríamos llamarles pautas o recomendaciones necesarias y útiles a la hora de proteger tus derechos e intereses, aprovechando a tu favor lo que dice la ley.

¿Por qué escribo sobre esto?

En muchas oportunidades, cuando recibo consultas de reclamos o conflictos, e incluso cuando alguien me cuenta anécdotas de malas experiencias donde sintió vulnerados sus derechos, mi mente de abogada -como si estuviese programada- escanea la situación y detecta herramientas que las personas no conocían, límites que no se pusieron a tiempo y pautas que, de haberse aplicado, quizá habrían cambiado el destino de la situación.

En esos momentos, desde lo más profundo de mi ser nace decir

“¡Qué pena que no me contaste/ consultaste antes!”

Con el artículo de hoy espero ayudarte a prevenir experiencias similares.

Lo más valioso de estos mandamientos es que aplican a situaciones diversas. Aun antes de entrar en conflictos -e independientemente de que sea necesaria la intervención o no de un abogado-, conocer, recordar y aplicar estos consejos para cuidar tus derechos te va a ayudar a neutralizar consecuencias posteriores que podrían afectarte.

Sin más preámbulos, vamos al tema.

Los 10 mandamientos para cuidar tus derechos

1. Leerás y te asegurarás de comprender todo lo que firmes (antes de firmar)

Una persona está por firmar un contrato

No sé si podrás dimensionar la cantidad de veces que firmamos contratos y documentos que no entendemos o ni siquiera leímos por completo. Por eso, ante muchas de las consultas que me hacen mi primera respuesta es primero revisemos qué dice el contrato. Los contratos son como leyes para las partes involucradas, y ante la duda deberíamos encontrar en ellos las primeras respuestas.

Aun así -como en el derecho en general nada es blanco o negro-, también es importante aclarar que no necesariamente todo lo que está escrito en un contrato es legal. De ahí la importancia de mantenernos informados y asesorados, es decir, de ir más allá de lo que hayamos firmado.

2. Siempre buscarás la fuente legal u oficial para informarte acerca de tus derechos

Majo Carricaburu leyendo el Código Civil y Comercial de la Nación

No podemos confiar en información legal solo porque aparezca primero en un buscador de Internet. Mi recomendación principal es que siempre leamos nuestros derechos y obligaciones directamente de la ley.

Me vas a decir «Majo, hay demasiadas normas sobre tantos temas y en general son difíciles de entender».

Lo sé. Por eso, si para algo deberíamos utilizar Internet es:

  1. Para encontrar la fuente o el número de ley donde la información está escrita de primera mano
  2. Para buscar el significado de las palabras que no conocemos o no terminamos de entender

Internet y las redes sociales están colmadas de opiniones, experiencias y especulaciones que muchas veces son justamente eso: experiencias personales. Aferrarse a ellas como verdades absolutas puede resultar muy dañino.

Por otro lado, te voy a contar un secreto: aun entre abogados/as es difícil ponernos de acuerdo en cómo interpretar una norma o ley. Hacer una investigación exhaustiva para llegar a una conclusión confiable a partir de debates en Internet te llevaría días.

3. Solicitarás los comprobantes de cada obligación que cumplas

El tercer consejo para cuidar tus derechos tal vez te parezca incómodo. La realidad es que, a veces, producto de la buena fe, la confianza en las personas y en la palabra, o en ocasiones por nervios o apuro, cumplimos obligaciones que luego no tenemos forma de comprobar: desde abonar una deuda, entregar un producto o un trabajo, hasta hacernos cargo de gastos de otros que ni siquiera nos pertenecían.

Debo confesarte que mientras escribo estas líneas esbozo una sonrisa porque sé que el punto va a generar identificación y, aunque esta pauta suene extremista, solicitar un comprobante es muy saludable en términos legales. En circunstancias más informales, al menos dejar escrito entre las partes cuando cumplimos una obligación puede evitarnos un mal trago posterior.

4. No perderás tu tiempo en conversaciones inconducentes

Esta es la regla de oro no solo para cuidar tus derechos, sino tu salud mental y emocional. Es más, podría ser el mandamiento número uno, pero mi obsesión por incentivarte a que leas lo que firmás no me lo permitió.

El refrán dice que a las palabras se las lleva el viento. En todos estos años de asesorar clientes, puedo asegurarte que no existe situación más frustrante para una persona que invirtió horas, días y meses de conversación tratando de resolver un conflicto con alguien, que consultar a una abogada y tomar conciencia de que todo lo que habló no quedó registrado y por lo tanto no constituye ninguna prueba.

El diálogo es una herramienta valiosa, sin embargo, cuando del otro lado nos encontramos con promesas falsas o mala voluntad, necesitamos avanzar rápidamente hacia el siguiente escalón para no quedarnos en un círculo vicioso que nos va a perjudicar.

5. Conservarás un registro de cada reclamo que inicies, con fecha, número de gestión y encargado de la atención

Cuando hacemos un reclamo entramos en una disputa con otra persona o entidad. Es clave tener pruebas de lo que hiciste o pediste, para generar que la otra parte quede expuesta y con la obligación de demostrar qué posición tomó ante la situación. Podés reclamar las veces que quieras, pero la forma óptima de hacerlo es conservando algún dato o constancia que puedas utilizar a tu favor en el futuro.

6. No temerás a los e-mails o mensajes de Whatsapp o de texto de empresas de cobranzas. Ellos no tienen poder sobre vos

Mujer atiende una cobranza telefónica. Consejos para cuidar tus derechos.

El desarrollo de este tema merece otro artículo completo del blog. Hay mucho para profundizar pero, en resumen, quisiera transmitir que toda intimidación o mensaje que simule ser una notificación legal pero no provenga de un juzgado ES ILEGAL (y si proviene de un estudio jurídico, PEOR). Las intimidaciones por estos medios informales tienen un único objetivo: asustarte para que accedas a pagar de inmediato. Por eso, generalmente llegan acompañadas de beneficios o quitas considerables. La decisión es personal, pero no caigas en su trampa: antes de hacer un pago, probablemente haya mucho por analizar en cuanto a lo legal.

7. No circularás jamás en tu vehículo sin seguro contra terceros (y siempre tendrás los pagos al día)

Mi experiencia como abogada de accidentes de tránsito me permite decir con autoridad que, si el seguro está vencido, la empresa aseguradora no va a querer pagar.

El consejo te puede parece obvio, pero he sido testigo de audiencias en las que las personas discutían indignadas con su seguro porque el retraso del pago fue de solo un día.

Tal vez sea la Ley de Murphy, no lo sé, pero los accidentes son aleatorios por definición; nunca sabemos cuándo pueden pasar ni qué tan graves pueden ser. La única forma de cubrirnos nosotros y proteger a los terceros es respetar esta obligación legal.

8. Jamás dejarás abandonada o tirada por ahí una notificación judicial o una carta documento (te ocuparás primero de saber de qué se trata)

Correo abandonado. Consejos para cuidar tus derechos.

Este mandamiento podría finalizar con la sentencia o tu abogada se va a enojar.

Existen dos factores básicos implicados cuando recibimos algún tipo de notificación formal:

  1. Tenemos la oportunidad de defendernos con una contestación
  2. Tenemos un plazo límite impuesto por la otra parte o por la ley

La decisión que tomemos (defendernos o no, cumplir o no, actuar rápido o dejar vencer el plazo) podría cambiar el destino de la situación. El punto clave es que solo podemos decidir con información. Conocer el significado de la notificación, las consecuencias y siguientes pasos en caso de silencio es lo que nos permitirá pensar una estrategia, prepararnos para el futuro y tomar una decisión.

9. Siempre te asesorarás con tu abogada de confianza antes de actuar

ANTES, la palabra clave de este mandamiento es ANTES. ¿Cómo explicarte la cantidad de consultas que recibo después, cuando ya actuaron, cuando ya respondieron, cuando ya dejaron vencer los plazos, cuando ya arreglaron, cuando ya gastaron, cuando ya pagaron, cuando ya declararon, etc, etc, etc.? Los abogados trabajamos en conjunto con los clientes, por eso, cuanto antes nos conozcamos e intervengamos, más beneficiosa puede ser nuestra participación. Es muy importante cambiar el impulso de reaccionar por el de accionar a conciencia, eligiendo contar con la asesoría legal oportuna y planteando estrategias antes de actuar.

10. Nunca le mentirás a tu abogada (para cuidar tus derechos necesito saber la verdad)

Sé que puede ser difícil confiar e incluso asumir si nos equivocamos o actuamos mal, pero desde la transparencia cliente/profesional se pueden armar defensas, buscar recursos y plantear estrategias efectivas para mitigar consecuencias negativas. Si dejamos variables fuera de consideración o cabos sueltos, toda la planificación, el trabajo de tu abogado/a y los honorarios que abones pueden resultar en vano. Recordá:

Elegir un abogado/a es elegir un aliado.

Ya te compartí los diez consejos para cuidar tus derechos. Ahora, antes de cerrar está página, te sugiero que los repases detenidamente. Seguro que vas a poder aplicar algunos a situaciones que has vivido o que te han contado.

Para comenzar a cuidar nuestros derechos es necesario ser conscientes de que atraviesan nuestra vida cotidiana, que no son solo palabras frías escritas en leyes, sino pautas vigentes que pueden jugar a nuestro favor al relacionarnos a diario con los demás.

Necesitamos desterrar la idea de que permitirse un espacio de consulta con un abogado/a es tomar una actitud confrontativa o sinónimo de empezar un proceso judicial. Al contrario: una intervención (o a veces puede ser un cambio de actitud o de rumbo) oportuno puede ser suficiente para neutralizar conflictos o afrontarlos con mayor tranquilidad.

Estoy convencida de que estos mandamientos compilan información que todos necesitamos conocer, y espero de ahora en más te acompañen y sean de utilidad.

Gracias por haber llegado hasta acá y te invito a leer otros artículos.

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